FRAGILIDAD...


  Temor a romperse en mil pedazos, en las manos de un gigante. Dudas, nerviosismo... ¡Sentir el pálpito de la vida a flor de piel! Eso es fragilidad; miles de ideas inconscientes purgando por salir a la luz. Por cambiar algo en tí. ¡Reconstruirte!

Ayer me enteré de que mi tía Carmen, a la que no tenía mucho aprecio, enloqueció; de repente, sin previo aviso. No se me ocurre muerte más horrible. Ella ya nunca se sentirá frágil, ni fuerte. Cabe la duda de la ignorancia de quienes no nos encontramos en ese estado, pero aún así...

Por eso, mientras podamos, sintámonos frágiles, ¡sintámonos vivos! Temamos rompernos, solo  así recordaremos que somos quebrantables, que podemos caer en cualquier momento y vivimos con más intensidad. ¡Seamos auténticos!, con nuestras neuras, complejos, orgullos o miedos. Llevemos al límite nuestra idiosincrasia; ¡sintámonos plenamente conscientes de nuestra realidad!


Porque nunca sabremos hasta cuándo podremos contar con ella



2 comentarios:

ENERGIAS ALTERNATIVAS CONTROVERSIA dijo...

Decir que el miedo. El miedo a lo que pueda suceder en cualquier situación... es la mayor enfermedad de la sociedad actual. Nos lo inyectan quienes nos rodean para protegernos unos, para dejarnos donde estamos otros y... el más difícil... Nosotros mismos porque el dialofo sobre lo desconocido es. Mirarse al espejo y sentir el aquí y el ahora y hacer lo que el corazón te dicte. Sólo existe una vida.

Laura Gomila dijo...

Gracias por tu comentario. El miedo es un muro, cierto, pero también una protección; en sí no es ni positivo ni negativo, todo depende del motivo que haya detrás. Para mí el mayor virus de la sociedad actual es el desprecio a todo lo que tenga que ver con la sensibilidad y la introspección, la emoción en ocasiones se ve como motivo de debilidad; y en parte de ahí vienen muchos miedos de la sociedad actual. Pero el problema no es el miedo, es la profunda estupidez de algunos jeje; pues para poder avanzar (realmente) es necesario estar en contacto con tu vulnerabilidad además de con tu fortaleza. Huyendo de ésta solo se consigue vivir en el mundo de la piruleta. Un mundo ilusorio y superficial donde se valora a las personas por la apariencia. Una merdé. Pero no nos queda otra que adaptarnos.
Encantada de que visites mi blog. :-)